Durante años tuve dos mandos de garaje que funcionaban cuando querían. Había que pulsar varias veces, moverlos un poco o rezar para que la puerta se abriera. Ambos eran antiguos: un Clemsa MV-12 con microinterruptores (DIP) y un Puyol Vario 1, más moderno, con chip HCS301.
Por este motivo decidí probar una solución y aprender a clonar mis mandos de garaje antiguos usando un mando clonador multifrecuencia.
🔍 El problema
Los mandos viejos, con los años, pierden sensibilidad. Las carcasas se rompen, los botones se gastan, las pistas internas se oxidan y las pilas ya no hacen buen contacto. Aparte, existen mandos con tecnologías diferentes y en este caso, cada mando tenía su propio sistema (uno de código fijo y otro de código variable), así que necesitaba una solución que pudiera imitar ambos en uno solo.
💡 La idea
Conocía la existencia de los mandos clonadores universales multifrecuencia, aunque nunca había usado uno. Estos dispositivos permiten copiar la señal de otros mandos, tanto los de código fijo (como el Clemsa) como los de código variable estándar (como los que usan chip HCS301).
Elegí uno multifrecuencia (280-868MHz), sin batería recargable (los hay USB) y 4 botones para programar, concretamente el modelo Scimagic-RC, versión SMG-008V15.0. Lo elegí por sus prestaciones y por su estética, me gustaba el diseño que tenía.

⚙️ Cómo clonar mis mandos de garaje antiguos

1️⃣ Clemsa MV-12: un clásico de código fijo
El primero era un Clemsa MV-12, un clásico con microinterruptores (los pequeños “switches” que definen el código). Este tipo de mando utiliza código fijo, y no suelen dar problemas a la hora de clonarlos. Se pueden usar mandos con switches también para la copia, pero estos clonadores multifrecuencias pueden hacerlo sin esta necesidad.
2️⃣ Puyol Vario 1: el mando con chip HCS301
El segundo mando era un Puyol Vario 1, más moderno y con chip HCS301, que usa un sistema rolling code (código variable). En este caso, los clonadores pueden copiar la identidad del mando, pero para activarlo hay que darle de alta en el receptor del garaje.
🧩 El proceso paso a paso
- Primero cloné el Clemsa MV-12.
Como es de código fijo, bastó con colocar ambos mandos frente a frente, poner el clonador en modo copiar y el del Clemsa al mismo tiempo unos segundos, hasta que el clonador memorizó el código.
→ Resultado: funcionando al instante, sin tocar el receptor. - Luego cloné el Puyol Vario 1 (chip HCS301).
Este mando utiliza un sistema de código variable (rolling code), por lo que el clonador solo puede copiar la identidad del mando original, no darlo de alta automáticamente.
Para activarlo, me acerqué al receptor del garaje, en mi caso, es de la marca Erreka, que utiliza el mismo sistema de codificación rolling code HCS301 que los mandos Puyol Vario y pulsé el botón trasero del mando Puyol cerca del receptor, este emitió un pitido corto indicando que había entrado en modo aprendizaje. Ese sonido es característico de los receptores Erreka cuando reconocen una señal válida. A continuación, bastó con pulsar el botón del clonador donde tenía copiado el original, y el receptor lo grabó al instante, quedando registrado y totalmente operativo.
En resumen, el proceso fue rápido y sin necesidad de abrir el cuadro del motor: el clonador fue aceptado igual que un mando Puyol o Erreka original.
→ Resultado: reconocido a la primera y funcionando igual que el original.
⚙️ Lo que aprendí
- Si tu mando tiene microinterruptores (DIP), puedes clonarlo directamente sin tocar el receptor.
- Si tu mando es rolling code, normalmente tendrás que registrar el clonador en el receptor (como si fuera un mando nuevo), para ello podrás hacerlo si el original tiene el botón adecuado o haciendo la configuración en el receptor, proceso que depende de cada marca.
- Si pierdes todos los mandos que el receptor conoce, no podrás clonar más: tendrás que reprogramar desde cero abriendo el receptor.
- Por menos de 10 €, un clonador multifrecuencia puede ahorrarte buscar mandos descatalogados o llamar al instalador.


